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ROMA (LifeSiteNews) — Mons. Athanasius Schneider ha escrito una reflexión con caridad, pero también clara en donde exhorta al Papa Francisco a “rescindir” el controvertido motu proprio Traditionis Custodes 

Mons. Schneider, reconocido defensor episcopal de la doctrina y de la tradición católica más ortodoxa ha publicado ayer una “reflexión pastoral” implorando al Papa Francisco que cese en su guerra contra la Misa Latina Tradicional. Ha pedido concretamente al pontífice que revocase tanto el motu proprio Traditionis Custodes como la Responsa ad dubia del Vaticano, que han limitado la capacidad de los católicos de asistir o celebrar la Misa antigua.

“A medida que avanzamos en el camino sinodal que conduce al Sínodo de 2023 sobre la Sinodalidad, vemos que se ha abierto una herida en el Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia,” escribió Mons. Schneider.

“Nos referimos, por supuesto, a la dolor e injusticia espirituales que han sido infligidas a un número considerable de buenos católicos de todas las edades, tanto laicos como del clero, a través de la publicación de Traditionis Custodes del Papa Francisco, el 16 de julio de 2021, y la Responsa ad Dubia de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el 4 de diciembre de 2021,” ha afirmado el obispo auxiliar.  

Citando las imágenes utilizadas por el Pontífice, Schneider agregó: “Que el Papa Francisco se dé cuenta de que ha sido mal aconsejado, y qué él demuestre coraje pastoral, humildad y verdadero amor por estos marginados hijos  de la Iglesia rescindiendo las disposiciones canónicas estipuladas en los dos documentos previamente mencionados. Al hacerlo, él ciertamente ‘vendaría heridas y curaría corazones rotos con el bálsamo de Dios.'”

Mons. Schneider recordó al Papa que “el patrimonio litúrgico íntegro de la Iglesia Romana es precioso” y es un “bien espiritual común” que “no debería perderse,” y dijo a sus hermanos obispos que “tienen el deber de expresar pública y francamente sus profundas preocupaciones” en relación a las severas decisiones de Francisco.

Muchos católicos temían que Traditionis Custodes iba a limitar drásticamente el acceso a la Misa latina tradicional: esas preocupaciones llegaron a ser más agudas después de que el Vaticano publicase la Responsa en diciembre, dando respuestas a las dubia (preguntas) evidentes sobre el motu proprio que indican que el objetivo de Francisco es, a largo plazo, suprimir la Misa Tradicional.  

Algunas de las medidas más preocupantes en los documentos incluyen negar a los sacerdotes la capacidad de administrar los Sacramentos en la forma tradicional, apenas permitiendo la Misa Antigua en las iglesias parroquiales en circunstancias limitadas, prohibiendo a los sacerdotes ofrecer la Misa antigua en el mismo día en que se celebre la Misa nueva, así como insinuando de forma que hace temer el fin absoluto de la Misa Tradicional.

Alentando a Francisco a reconsiderar estas medidas canónicas injustas, Mons. Schneider ha concluido su reflexión refiriendo la vida y acciones de San Ireneo, un santo del que el Papa Francisco ha anunciado recientemente que va a proclamar Doctor de la Iglesia, un alto honor apenas reconocido a aquellos que ya son santos canonizados:

Dentro de este contexto, hacemos bien en recordar un gran Santo de la historia de la Iglesia que es señalado como un verdadero pacificador: San Ireneo de León (+202). En un momento crítico de la historia de la Iglesia, cuando, al final del Siglo II, la Sede Apostólica quiso imponer una expresión única de lex orandi (cuanto a la fecha para celebrar la Pascua) sobre a un grupo de fieles y del clero, rechazando así otras tradiciones litúrgicas legítimas, San Irineo intervino y objetó respetuosamente con el Papa Victor I (+197), recordándole la magnanimidad y moderación de sus antecesores, especialmente del Papa Aniceto (+168) que, a pesar de mantener una perspectiva diferente de la de San Policarpo (discípulo del Apóstol San Juan), permitió, no obstante, que otra tradición litúrgica continuase sin perturbaciones (cf. Eusébio de Cesaría, Historia ecclesiástica V: 23). El Papa Victor I parece haber atendido a la suplica fraterna de San Irineo.

Recordando el ejemplo de San Ireneo, el pacificador y futuro Doctor unitatis [Doctor de la unidad]…El Papa Francisco debería escuchar la voz de los muchos niños, jóvenes, padres y madres, seminaristas y sacerdotes atados a los antiguos ritos de la Iglesia de Roma y garantizar su derecho establecido al culto, de acuerdo con todos los libros litúrgicos del Rito Romano que han estado en uso hasta la reciente reforma litúrgica. De esta forma, estos hijos marginados de la Iglesia se sentirán que son ‘parte de la vida de la comunidad, sin ser impedidos, rechazados o juzgados.’

El Dr. Joseph Shaw, nuevo presidente de la Federación internacional Una Voce, un grupo de defensa de la liturgia tradicional, ha elogiado la carta de Mons. Schneider.

“El Obispo Schneider señala correctamente que la política de la Iglesia siempre ha sido de permitir y hasta fomentar la diversidad litúrgica, precisamente para mantener la unidad,” ha dicho hoy el Dr. Shaw a LifeSiteNews. 

“Él habla por los católicos a lo largo y ancho del mundo vinculados a la liturgia antigua que no están interesados en aquello que el Papa Francisco llama ‘polémicas estériles,’ pero cuyo legítimo deseo de adorar de una manera aprobada por la Iglesia durante siglos está siendo tratado como una herejía.”

Schneider no es el único prelado preeminente en levantar su voz contra los ataques de Francisco a la Misa antigua. El 30 de diciembre, Mons. Joseph Strickland de Tyler, Texas, cita en twitter al Papa Pio XII advirtiendo conta una alteración de la liturgia y teología tradicionales de la Iglesia católica. Mons. Strickland imploró a los fieles que rezasen por el Papa Francisco a la luz de sus ataques implacables a la Misa latina y a los Sacramentos tradicionales en Traditionis Custodes y en la Responsa del Vaticano.  

“Estoy preocupado con los mensajes de la Santísima Virgen a Lucía de Fátima,” dice Pio XII, según Mons. Strickland. “Esta persistencia de María sobre los peligros que amenazan a la Iglesia es una advertencia divina contra el suicidio de alterar la Fe, en Su liturgia, en Su teología y en Su alma. Oigo a mi alrededor innovadores que quieren desmantelar el templo sagrado, destruir la llama universal de la verdadera Fe de la Iglesia, rechazan sus ornamentos y le hacen sentir remordimientos por su pasado histórico.”

“Rezad para que el Papa Francisco resista a estas mismas fuerzas que su antecesor combatió hace más de 70 años. ‘Ven, Señor Jesús, llena los corazones de tus fieles y renovarás la faz de la tierra’”, ha añadido Mons. Strickland.

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